Ruta de Benavente

Ruta de Benavente

Se encuentra situada sobre una colina en el centro de una gran llanura, en una zona que se inscribe en la confluencia de dos zonas geográficas diferentes, tanto física como económicamente, como son la Tierra de Campos y la de los valles regados por los ríos Esla, Tera y Órbigo.

Podemos ver:

  • Iglesia Sta. María de Azogue. Constituye el principal monumento artístico de Benavente, y está situada en el centro de la villa. Hacia ella se derraman o confluyen la calles más importantes. El inicio de su construcción se atribuye a la época de la repoblación de la ciudad por Fernando II, hacia 1180, época en que esta ciudad fue repoblada por Fernando II de León.
  • Iglesia de San Juan del Mercado. La obra fue iniciada por doña Eldoncia, hija de los condes Osorio y Teresa, que en 1181, construcción de sillares de piedra cuadrados, es de planta de tres naves y tres rotundos ábsides. Presenta tres portadas, entre las que destaca por su amplio desarrollo iconográfico la situada al mediodía, que recoge bajo un arco apuntado y en su tímpano el tema de la Epifanía.
  • Hospital de peregrinos de La Piedad. Fundado por el quinto Conde de Benavente, Alonso Pimentel, como hospital de peregrinos. La fachada es una bella muestra del primer renacimiento y su patio armonioso patio con arquerías y columnas.
  • Ermita de la Soledad. Construida a comienzos del siglo XVI para sustituir a una anterior que estuvo ubicada en el solar que actualmente ocupa el Hospital de la Piedad. En el siglo XVII se manifiesta en Benavente una gran devoción hacia la Virgen de la Soledad, realizándose importantes obras de acondicionamiento en 1679. El edificio consta de una sola nave a cuyos lados se abren varios ventanales, presenta en su sencilla fachada arco de medio punto en piedra de sillería y sobre un óculo se localiza un escudo alusivo a la vinculación con la orden franciscana que desde antiguo tuvo la ermita.
  • Espadaña de la Ermita de San Lázaro. Situada en el entorno del Centro de Transportes de Benavente, es el único resto conservado de una antigua ermita o humilladero titulado de San Lázaro (también conocida como El Calvario). De ella existen datos ya en el siglo XV, realizándose en su entorno una romería conocida como La Magdalena.
  • Castillo de la Mota. Todo hace pensar que su construcción fue contemporánea a la repoblación de la ciudad por Fernando II en el siglo XII. En el año 1.202 el rey Alfonso IX celebró las cortes en él. Posteriormente, durante el periodo en que la ciudad estuvo bajo el señorío de los Pimenteles, el castillo se convirtió en la residencia de los condes y sufrió diversas reformas hasta que a principios del siglo XIX las tropas francesas lo destruyeron e incendiaron, en la guerra de la Independencia. Tras diversos avatares pasó a formar parte del Parador Nacional de Turismo que en la actualidad lo alberga. Sólo se conserva la Torre del Caracol, obra del siglo XVI, es un bello edificio de 17 metros de cuadro, su estilo artístico es una mezcla entre gótico y renacentista. En sus dos fachadas presenta miradores de arcos escarzados, con cubos voladizos en los ángulos. En su fachada sur se pueden ver aún algunos escudos de la casa de los Pimenteles. Alberga en su interior un bellísimo artesonado morisco que procede del antiguo convento franciscano de la vecina localidad de San Román del Valle.